Reacciones psicológicas al desconfinamiento
Estar encerrados en casa ha sido muy duro, pero era más sencillo. Ahora se abren desafíos más complejos, entre incertidumbre y deseo de normalidad. Como vamos a reaccionar al desconfinamiento desde el punto de vista psicológico? Prevalecerán el miedo o las ganas de libertad?
En este artículo reflexiono sobre algunos de los posibles escenarios del desconfinamiento psicológico.
Durante los últimos meses, el confinamiento ha cambiado nuestras vidas de una manera inesperada y desconocida hasta entonces. A medida que pasaban los días hemos ido notando el impacto de las restricciones sobre nuestro estado de ánimo. Pero sólo una vez comenzado el camino hacia la nueva normalidad” vamos a entender que consecuencias psicológicas ha tenido en nosotros el confinamiento. Tal y cómo sucede en el caso de las situaciones traumáticas, el impacto de un trauma se entiende sólo pasado un tiempo desde que haya ocurrido el hecho potencialmente traumático.
La etapa de desconfinamiento va a ser un momento especialmente delicado desde el punto de vista emocional para todos, pero especialmente para algunos tipos de personas.
Es plausible pensar que una buena parte de nosotros se va a ir adaptando a las medidas de desconfinamiento de una manera gradual y progresiva sin excesivas dificultades, pero es muy importante que prestemos atención a nuestro estado de ánimo y necesidades durante esta etapa.
Hemos deseado desde el principio del confinamiento que llegue el día en el que volveremos a tener libertades de movimiento y actividad, pero sabemos que el mundo que nos vamos a encontrar una vez pasada la puerta de casa no va a ser el mismo de antes, por ello es fundamental que nos demos el tiempo para adaptarnos a la nueva normalidad desde el punto de vista psicológico.
Personas con más riesgos de sufrir durante el desconfinamiento
Para algunas tipologías de personas, por ejemplo aquellas que tienen un carácter con rasgos obsesivos, la gestión de la incertidumbre que va a caracterizar la fase de desconfinamiento puede ser muy estresante. Dentro de este grupo tendrán especiales dificultades las personas hipocondríacas.
Las personas con rasgos de personalidad paranoica, que ya en la fase de avance de la pandemia y confinamiento han recibido grandes estímulos para fortalecer su tendencia a la especulación y anticipación, seguirán estando en una situación de riesgo durante la fase de desconfinamiento.
Las personas con tendencia al aislamiento o poca socialización pueden haberse encontrado bastante cómodos en la fase de confinamiento, tanto que ahora les cueste volver a encontrarse en entornos con muchas personas y tener que retomar las relaciones interpersonales.
A estos grupos se añaden todas las personas que durante el confinamiento han perdido a personas queridas y cuya necesidad de empezar el duelo ha sido obstaculizada por las restricciones relativas a los momentos de despedida de los fallecidos. Para ellos este será el momento para salir al encuentro con un mundo donde la persona fallecida ya no está presente.
Aún si no nos reconocemos en ninguno de estos grupos de personas, es muy importante que nos tomemos el tiempo para escuchar las necesidades emocionales que vamos a tener en esta etapa.
Intentemos prestar atención a nuestras emociones durante cada etapa del desconfinamiento y, dentro de lo posible, marcar un ritmo de desconfinamiento progresivo y personalizado que sea lo más posible cercano a nuestras características individuales.
Concentrarnos en el presente será fundamental para contener la sensación de incertidumbre que va a caracterizar inevitablemente este periodo.
Es posible que durante la epoca de confinamiento hayamos aprendido algo más sobre nosotros, intentemos llevar con nosotros este aprendizaje durante la etapa de desconfinamiento.
La realidad no va a ser la misma de cómo la conocíamos antes, es una interesante ocasión para también reconocer los grandes o pequeños cambios que han habido adentro de nosotros.
En el caso en que notemos que la adaptación nos genera dificultades muy marcadas y que no logramos gestionarlas sólos, o que queramos aprovechar este momento de cambio para tomar decisiones o reflexionar sobre nuestra vida, podría ser un buen momento para acudir a un especialista de la psicología.
Deja una respuesta