Me gusta mucho esta frase porque describe de qué manera el cuerpo es un lugar privilegiado de manifestación de nuestras emociones y nuestros conflictos internos. Cuando llegan a manifestarse los síntomas físicos de la ansiedad, los ataques de pánico, los síntomas físicos del estrés y los síntomas físicos de la angustia las personas suelen llegar a mi consulta con la necesidad de que estos síntomas físicos se vayan cuando antes posible. Es muy desagradable la sensación de no poder controlar los síntomas físicos, de sentir que el cuerpo no escucha razones.
En el caso en que hayan sido los síntomas físicos que te han hecho buscar un psicólogo en Barcelona, mi forma de trabajarlo será la siguiente: primero de todo reconocer las características específicas de tus síntomas físicos, entender los síntomas físicos como un lenguaje del cuerpo que nos habla de tí. Después, vamos a escoger herramientas personalizadas para tí para que puedas tolerar los síntomas hasta que, una vez trabajada la causa profunda de estos síntomas, te puedas liberar de ellos.
Cómo verás se trata de un proceso, la terapia no es como tomarse un medicamento analgésico o antiinflamatorio. Pero los resultados son mucho más duraderos. Por otra parte, cuando los síntomas físicos están determinados por situaciones muy específicas, a veces realmente desaparecen en cuanto tales en unas pocas sesiones, y nos dejan el espacio para trabajar sobre su significado. Aquí volvemos a la idea de que todo lo que te pasa tiene un significado, también los síntomas físicos.